Arcángel/ demonio Samael, antes de la caída
Hablar de Samael, es reconstruir la oposición más característica entre diferentes vertientes religiosas y más aún si tomamos en cuenta que su presencia es un agente constante e importantísimo en los eventos primigenios más significativos de la doctrina religiosa, no obstante no es mencionado nunca en los textos canónicos, por lo que es difícil encontrarlo en los índices doctrinales bíblicos o en las enciclopedias. A pesar de lo anterior, sí se encuentra fuertemente presente en los grimorios medievales, en los libros prohibidos y otros textos de parecida índole.
De acuerdo a la etimología de su nombre, existen variantes que impregnan a su persona de diferentes esencias. `Por un lado, tenemos que su alias es de origen sumerio y se le traduce como "Venom de Dios" o "Veneno de Dios" porque supuestamente es quien cumplía con las ejecuciones de muertes que dios le mandaba, rasgo que también permitía asociársele al ángel de la muerte, es decir, Azrael; aunque es más probable que esta nominación sea producto de una cacofonía de "Shemal", una divinidad siria. Ahora, si nos enfocamos en el Gnosticismo, Samael adquiere el significado de "el dios ciego" o ceguera de Dios al traducirse de las derivaciones de Sammael o Samil. En la Sagrada Cabalá , Samael es descrito como la "severidad de Dios" o “El ángel de la tempestad”, y aparece como quinto entre los arcángeles del mundo de Briah (la creación). Es importante recalcar además, que se tiende a confundir a Samael con el arcángel Camael en algunos textos judaicos, es por ello que se le tiende a asociar el rasgo físico de las 12 alas, realmente perteneciente a Camael. Por último, según el gnosticismo y su mito cosmogónico del Origen del Mundo presente en los textos de la biblioteca de Nag Hammadi , también se le conoce como Ariael, el Arcángel de los Principados.
Ahora, para adentrarnos en su mitología, es en el judaísmo en donde más comúnmente se dice que Samael es el ángel de la muerte, y a veces el nombre de Satanás también se le otorga al ser uno de los jefes sobre los satanes, título que en el libro de Enoch se explica a través de un pasaje en el que el escriba habla sobre su primer testimonio ocular sobre un encuentro con Dios. En este encuentro Sariel les niega a los satanes aparecer delante del señor para acusar a los de la Tierra, por lo tanto los Satanes eran muy parecidos a una especie de vigilantes de la ley, a los que anteriormente se les llamaba gregori del griego egrḗgoroi, que significa Observadores o vigilantes), también conocidos como hijos de Elohim, los que después de la rebelión adquieren el apodo de “satanes” –advesario- . Es así que en un segundo relato del libro “Los secretos de Enoc” se habla de Samael como líder de los satanes, llamados así por ser adversarios a Dios y por ende Samael, adquiere el nombre de Satanael. Finalmente, al perder su condición angelical atribuida por el sufijo “el” terminó llamándose Satanás –pseudónimo que extrañamente también refiere a otros ángeles como Belial, Lucifer, entre otros.
Dentro de su lugar de residencia y título, es considerado en los textos talmúdicos como un miembro de la hueste celestial (con deberes a veces severos y destructivos). Siendo ángel, Samael residía en el séptimo cielo, aunque se declara que es el ángel de la fuerza regente del quinto cielo comandando dos millones de ángeles pertenecientes a los gregori. A este cielo también se le llama “Machon” o “Ma’on” , y se cuenta que después de la rebelión de los ángeles, en su norte, detrás de una grieta por la que ascienden humo y llamas, se localiza una prisión celestial; y En ella, según algunas teorías, pena el coro décimo de los ángeles que aguarda allí su juicio los (Satanes). Al sur de Machon, por el contrario, los ángeles cantan toda la noche sin interrupción, sólo callan al alba para que Dios pueda oír las alabanzas de su pueblo en la tierra. En otras versiones se cuenta que su soberano es Sandalfón, hermano de Metatrón y no Samael. La razón de esta doble localización según los midrash es que Samael residía en el Séptimo Cielo (Araboth, Geburah). Pero al rebelarse contra Dios al principio de los tiempos perdió su lugar en la casa del padre. . Es clara entonces la posición ambigua que ocupa en el mito hebreo, pues Samil es al mismo tiempo "jefe de todos los Satanes" y "el príncipe más grande del Cielo" que gobierna a los ángeles y los poderes planetarios.
Dentro de las mitologías que abarcan este periodo del relato de Samael, tenemos tres notoriamente diferentes, pero que desembocan en el mismo final, la caída de él y sus legiones.
Como primer mito, según el Yalqut Reubeni Satán no era Samael, sino el Príncipe de las Tinieblas parecido a un buey que se había opuesto a la voluntad creadora de Dios. Se narra entonces que el príncipe se opone a la orden; "¡Haya luz!" dada por Dios, por lo Que Dios le hecha de su presencia reafirmando su decisión de crear su mundo por medio de la claridad. Es por esta respuesta que Príncipe le pregunta directamente que por qué no toma en cuenta la oscuridad en su creación. Ante tal atrevimiento, Dios lo amenaza diciéndole que tuviera cuidado, ya que con solo un grito él podría dominarlo. El Príncipe, poco dispuesto a reconocerse inferior a Dios, fingió estar sordo. Entonces el grito de Dios lo dominó, como Él había amenazado. Producto de la creación de las oscuridad es que “Samael” o “el príncipe de la oscuridad” y sus ángeles fueron confinados en un calabozo, donde todavía languidecen con los rostros macilentos y los labios sellados; y ahora se los llama los Veladores. El Día del Juicio Final el Príncipe de las Tinieblas se declarará igual a Dios y pretenderá haber tomado parte en la Creación, jactándose: "¡Aunque Dios hizo el Cielo y la Luz, yo hice las Tinieblas y el Abismo!" Sus ángeles lo apoyarán, pero los fuegos del Infierno ahogarán su arrogancia.
Otro de los mitos asociados al destierro, dice que Samael se rebeló en el Sexto Día, impulsado por unos celos abrumadores por Adán, a quien Dios había ordenado que adorasen todos los habitantes del Cielo. El arcángel Miguel obedeció sin demora, pero Samael dijo: que adoraría a ningún ser inferior. Cuando Adán fue hecho, él estaba ya perfeccionado. Que mejor lo adoraran a él. Los ángeles de Samael apoyaron a su líder y Miguel les advirtió que tuviera Cuidado con la ira de Dios. Samael replicó que Si Él se muestra irritado, pondría un trono sobre las estrellas y se proclamaría el Supremo. Entonces Miguel arrojó a Samael del Cielo a la tierra, donde, sin embargo, continuó tramando contra la voluntad de Dios.
Por último, el tercer mito cuenta que cuando todos los ángeles se habían puesto obedientemente a los pies de Adán, Samael le recrimina a Dios el origen físico de Adán, es decir, creado del polvo, y recalcando que él y los ángeles fueron creados de una escencia más pura. A esto Dios replica que Sin embargo, aunque la criatura fuera formada con polvo, le superaba en sabiduría e inteligencia. Por lo tanto, Samael le desafía con un intransigente: "¡Ponnos a prueba!" En respuesta Dios le dice que para probar su sabiduría e inteligencia sobre Adán debía nombrar a los animales de acuerdo a cómo Dios mismo los habría nombrado. El que perdiere, debería rendir homenaje al ganador. Según (UMBERTO ECO) Adán le dio los nombres a los animales que les correspondían por su naturaleza. Llegando al Edén, Adán rindió homenaje a Samael, a quien tomó equivocadamente por Dios. Pero Dios le hizo levantarse y preguntó a Samael: si sería él el primero en nombrar a las bestias a lo que Samael afirmo su decisión de ser primero anunciando su superioridad en relación al contendiente. Inmediatamente Dios puso bueyes delante de él y le preguntó: "¿Cómo se llaman?" Cuando Samael guardó silencio Dios alejó a los bueyes. Luego le presentó un camello y después un asno, pero Samael no pudo dar nombre a ninguno de ellos, Luego Dios puso comprensión en el corazón de Adán y le habló de manera que la primera letra de cada pregunta indicaba el nombre del animal. Así tomó unos bueyes y dijo : "Bueno, abre tus labios, Adán, y dime su nombre." Adán contestó: "Bueyes." A continuación le mostró un venado y le dijo : "Ven, dime el nombre de éste." Adán contestó: "Venado," Por fin Dios le mostró un asno: "¿Aspiras a nombrar a éste?" Adán contestó: "Es un asno."
Cuando Samael vio que Dios había instruido traicioneramente a Adán gritó indignado. "¿Gritas?", le preguntó Dios. "¿Cómo no he de gritar —replicó Samael— si Tú me creaste con Tu Gloria y luego has dado inteligencia a una criatura hecha con polvo?" Y Dios le responde con una clara sentencia : "¡Oh, malvado Samael! ¿Te asombra la sabiduría de Adán? ¡Sin embargo, él ahora preverá el nacimiento de sus descendientes y dará a cada uno su nombre hasta el Día del Juicio!"2 Dicho eso, arrojó del Cielo a Samael y a sus ángeles ayudantes. Samael se asió a las alas de Miguel y lo habría arrastrado a él también hacia abajo si Dios no hubiera intervenido.
El ángel o demonio Samael, después de la caída
Como ya hemos visto en el vídeo anterior, existe una vasta cantidad de referencias mitológicas que identifican a Samael como un actor importante dentro de la rebelión de los ángeles, aunque sus acciones son factores que provocan la ira de Dios en un polo diferente al de los demás Grigori, es decir, su caída es producto de su rebeldía y no de pervertir a los humanos, tal como aparece en el libro de Enoc. De todas formas, como se conoce, su ira continuó y se enfocó en la creación de Dios, el género humano, por ser la causa del pecado que provocó su exilio, la soberbia.
En primera instancia es importante aclarar que la Biblia sea cual sea, es un compendio metafórico en el cual se desenvuelve la historia de forma connotativa, por lo que si aún sigue creyendo que la manzanita tenía poderes, puede que le moleste lo que vendrá a continuación. Partamos entonces diciendo que la manzana del conocimiento es una palabra elegante para hablar sobre el acto sexual, te invito a leer un artículo interesante que dejaré en la descripción y que encontré en la web por si quieres conocer más sobre las pruebas bibliográficas de este hecho. Comprendiendo lo anterior, podemos decir que la participación de Samael en el pecado original según el mito judaico se ramifica en dos formas diferentes, o Lilith y Samael trabajan por separado, o los dos trabajan como una sola entidad.
En la primera versión se dice que tras la separación de Adán y Eva, que según el gnosticismo duró 130 años, en el mismo instante en que Lilith consolaba al hombre primordial, en un segundo encuentro dentro del paraíso y antes de que se alejara del Edén, Samael se aparea con Eva y da origen a la estirpe de los réprobos al fecundar a Caín, paternidad que tiene como simiente al libro apócrifo de Juan, un texto de enseñanzas gnósticas del siglo II. Es de esta manera que se dice que la serpiente es un esfuerzo en conjunto entre Samael y Lilith.
En la segunda versión se cuenta, que después de que Lilith fuera desterrada del paraíso, la pasión que compartían Samael y la demoniza por la venganza les hizo reunirse como una sola entidad. Samael se convirtió entonces en el consorte de la primera esposa de Adán procreando con ella una gran cantidad de niños demoníacos, incluyendo un hijo, la "Espada de Samael" o Asmodai o Asmodeo, Identificado a veces en textos medievales como el mismo Samael. Ya unidos, se cuenta en el Pirke De-Rabbi Eliezer , un trabajo Midrash, fechado en el período durante la difusión del Islam, que en pos de su venganza, estas dos entidades tomaron la forma de la mujer-serpiente, Lilith la parte superior y Samael la inferior, que tentó a Eva a tomar del, entre comillas, “fruto prohibido”.
A pesar de la reiteración constante de los mitos anteriores, en algunos textos apócrifos medievales, se toma como responsable a Gadereel, un Ministro de Satanás, como el que se convirtió en serpiente y tentó a Eva, en lugar de Samael.
Ahora, si nos asimos de la relación entre ángel y demoniza, Lilith no fue la única pareja de Samael, según textos gnósticos también se apareó con los otros tres ángeles de la prostitución sagrada, es decir, Eisheth Zenunim , Na'amah y Agrat bat Mahlat. ¿Pero, quiénes son estos seres? Se dice que durante la antes mencionada separación entre Eva y Adam, el hombre primordial también tuvo como concubinas a estas tres ángeles, procreando seres mágicos como resultado, por lo que su participación en el génesis de la humanidad es condenada al tono de la ramería. Cabe señalar, sin embargo, que este vínculo es dudoso y probablemente se derive de un caso de identidad equivocada que equipara a Samael con el demonio Azazel, quien es el mismo en la sabiduría zoharista, y a su vez, una combinación de los ángeles Azael y Aza.
Continuando con las mitologías, Samael no solo participó en el castigo de la primera humanidad, sino que continuó constantemente intercediendo en otras instancias. La más próxima en la línea de tiempo, es la que se hace presente sorprendentemente en la epopeya de Gilgamesh. Recordemos que el diluvio sumerio es el precedente textual del expuesto en el génesis, ubicado en el poema de Utnapishtim, que en textos midrasicos se asocia con Noé, así como otros pasajes entre los dos textos. Además, se presentan como personajes a Enlil, como el Dios tempestuoso quien eventualmente llegó a ser conocido como Jehová según el estudio rabínico, y Enki, el sabio guardián del Árbol del Conocimiento, que también tenía otro nombre en la tradición hebrea, en la cual fue llamado Samael (Sama-El) porque él era el Señor designado de Sama en la Mesopotamia septentrional. A través de un análisis interpretativo, Samael/Enki adquiere rasgos de benefactor de la humanidad en esta Epopeya, aconsejando con sabiduría a Utnapishtin sobre cómo sortear las posibles masacres que Enlil llevaría a cabo, por encontrar a la humanidad literalmente ruidosa y numerosa. En este sentido, Jehová es el Dios que quiere destruir a la humanidad y Samael, su salvador, lo que obviamente da vuelta el enfoque que regularmente se le da a la participación del .ángel. Aclaro que esta es una interpretación rabínica, sujeta a puntos de vista, pero que es muy interesante de mencionar.
A diferencia de lo anterior, en otros referentes que he encontrado en la web y que aluden a unas poco objetivas “crónicas”, se sostiene que Samael/Enki, se introdujo como polizón en el Arca, manteniendo allí relaciones clandestinas con una de las piadosas pero ardientes nueras de Noé, transgrediendo la prohibición de fornicar que había establecido el Patriarca para todas las parejas de la nave mientras durase la cólera de Dios. No solo Samael y aquella nuera de Noé se entregaron al placer; el perro y el cuervo los secundaron, lo que los condenó a ser expulsados del recinto de los elegidos. Samael eludió hábilmente la condena al abandonar el Arca tal como había ingresado en ella, clandestinamente, afrontando las aguas sin ningún temor, ya que su vida y su cuerpo ocupaban apenas el espacio de una gota de miel. Aclaro eso sí, que esta última mitología no se encuentra ni en la epopeya de Gilgamesh; ni en el Génesis 1 cristiano ni en el Génesis 2 judaico, la verdad no sé de dónde lo habrán sacado pero la coloco por si alguno de ustedes conoce la fuente.
Por ejemplo, en el Génesis Rabba (Berreshit Rabba) 56:4, es un texto religioso del período clásico del judaísmo , probablemente escrito entre 300 y 500 dC con algunas adiciones posteriores, se cuenta que Samael mantuvo una lucha constante por la caída de Abraham y su casa. En este sentido son dos episodios en los que Samael trató de provocar la ira de Dios por el profeta. El primero se asocia al pasaje en que Isaac fue destetado y Abraham dio un gran banquete en el que no dio ofrenda alguna (Berreshit 21:8), se dice que Samael viendo su oportunidad acudió rápidamente a acusarle ante Dios diciendo: “entre tantas alegrías no se acuerda de ofrecerte una paloma”, con la clara intención de provocar la ira de Dios. En el segundo episodio se relata que el ángel tentó a Avraham de que este no sacrificará a Isaac, haciéndolo dudar, para que así, decepcionase a Dios, aunque en otros textos rabínicos medievales se añade que Abraham hizo caso omiso a la influencia del ángel y Samael personificado en un viejo, en venganza, le cuenta a Sarah que Isaac estaba siendo asesinado por Abraham, de esta manera por el horror y la decepción la mujer de Abraham, muere; un episodio que viene a completar la biblia cristiana ya que en esta no se habla de cómo muere Sarah. Mastema: Según los Jubileos, fue este el demonio que puso a prueba la lealtad de Abraham hacia Dios (no Samael).
Por otra parte, en el Zohar en Ra’ya Mehemnáh III, 277b se dice que cuando la estirpe babilónica comienza o termina la construcción de la torre de Babel, Samael y Lilit descendieron sobre los ídolos a los que los babilonios tributaban culto y pusieron en el hocico de ellos el nombre oculto de Dios. En consecuencia estos ídolos comenzaron a hablar sobre temas prohibidos para el hombre (Tikune Zohar 99 b). Samael con esto pretendía poner en prueba a los hombres ya que estos podrían conocer aquello que les es negado. Es por este episodio que a Samael se le llama el ángel de las pruebas y de la tentación y se le invoca con la intención de utilizarlo como un guía para practicar la magia Negra.
En otro punto, el rabino Yalkut Shimoni presenta a Samael como el ángel de la guarda de Esaú, quien era el hijo mayor del patriarca Isaac y de Rebeca, su prima, y quién según su historia se encuentra en constante pugna por la primogenitura adquirida por su hermano Jacob. De la misma manera la doctrina judía le asocia como patrono de Roma y la cristiandad al ser una entidad maligna, que cuida a la nación que está en contra de sus creencias y ser la entidad a la que invoca San Pablo para practicar brujería, acusación hecha por el enigmático personaje Alejandro el calderero en 1ª de Timoteo. Finalmente este rabino indica que el Samael fue el ángel que lucho con Jacob en Peniel.
Cambiando de fuente y volviendo a la línea de los libros apócrifos nos encontramos con el Samael del otro lado de la moneda, un ente creador y poderoso que tiene la facultad de disponer de la humanidad de acuerdo a su criterio. Estas características están plasmadas en dos referencias:
Según el libro apócrifo llamado “ El testamento de Moisés” la presencia de Samael adquiere connotaciones abominables en el 7mo Cielo, diciendo:
“Había otro ángel en el séptimo cielo, diferente en apariencia de todos los demás, y de espanto. Su altura era tan grande, que habría tardado quinientos años en cubrir una distancia igual a ella, y desde la coronilla de su cabeza hasta las plantas de sus pies estaba lleno de ojos brillantes. -Este -dijo Metatrón, dirigiéndose a Moisés- es Samael, que quita el alma del hombre.
Por otro lado, en el Apócrifo de Juan , hallado en la biblioteca de Nag Hammadi , Samael es el tercer nombre del demiurgo, cuyos otros nombres son Yaldabaoth y Saklas. Para aclarar, se le llama demiurgo a una entidad que propicia e impulsa la creación del universo.
Apoyando a lo anterior, según algunos gnósticos judíos (Ginzberg, LJ, Y.85) una de las razones de que Samael haya sido expulsado del lado de Dios, es que este ángel se proponía crear otro mundo o realidad; lo que según esta misma corriente lo identifica como un representante de Ofión, la serpiente Cosmocreadora del orfismo, una corriente religiosa relacionada con Orfeo, maestro de los encantamiento. Es así que esta alegoría se cierra con su apariencia, ya que según el gnosticismo Samael también se representa con cuerpo de serpiente y cara de león.
Para los antroposóficos, Samael es conocido como uno de los siete arcángeles regentes del mundo, ya que San Gregorio Magno afirma que los siete arcángeles son Anael, Gabriel , Michael , Oriphiel , Raphael , Samael y Zerachiel. Se dice que todos ellos están creados para tener una asignación especial por periodos definidos de tiempo, alrededor de 360 años, siendo estos espíritus que guían a toda la humanidad durante el lapso que le corresponde. Por ejemplo, para los antroposóficos desde 1879, Michael ha sido el principal espíritu del tiempo.
Finalmente, Samael también aparece en el grimorio “La llave menor de Salomón”, texto que lo describe como un Ángel que posee bajo su comando, muchos Duques y sirvientes. Siendo los 8 duques más importantes: AMENIAL, CHARPON, DAROSIEL, MONASIEL, BRUMIEL, NESTORIEL, CREMAS, y MERESYN. En punto distinto, los demonios sirvientes asociados a él son descritos como monstruos amarillos parecidos a perros y con cabeza de demonio.
Arcángel/ demonio Samael, después del diluvio
Es bueno decir que desde este momento, una parte de las narraciones que hablan de Samael recaen en los midrash, es decir, interpretaciones, aunque exhaustivas, que realizan rabinos sobre la Torá o del Tanaj hebreo. Es así que en estos textos, las mitologías que se abarcan se basan en su odio por la humanidad y, específicamente, hacia los primeros patriarcas judaicos.Por ejemplo, en el Génesis Rabba (Berreshit Rabba) 56:4, es un texto religioso del período clásico del judaísmo , probablemente escrito entre 300 y 500 dC con algunas adiciones posteriores, se cuenta que Samael mantuvo una lucha constante por la caída de Abraham y su casa. En este sentido son dos episodios en los que Samael trató de provocar la ira de Dios por el profeta. El primero se asocia al pasaje en que Isaac fue destetado y Abraham dio un gran banquete en el que no dio ofrenda alguna (Berreshit 21:8), se dice que Samael viendo su oportunidad acudió rápidamente a acusarle ante Dios diciendo: “entre tantas alegrías no se acuerda de ofrecerte una paloma”, con la clara intención de provocar la ira de Dios. En el segundo episodio se relata que el ángel tentó a Avraham de que este no sacrificará a Isaac, haciéndolo dudar, para que así, decepcionase a Dios, aunque en otros textos rabínicos medievales se añade que Abraham hizo caso omiso a la influencia del ángel y Samael personificado en un viejo, en venganza, le cuenta a Sarah que Isaac estaba siendo asesinado por Abraham, de esta manera por el horror y la decepción la mujer de Abraham, muere; un episodio que viene a completar la biblia cristiana ya que en esta no se habla de cómo muere Sarah. Mastema: Según los Jubileos, fue este el demonio que puso a prueba la lealtad de Abraham hacia Dios (no Samael).
Por otra parte, en el Zohar en Ra’ya Mehemnáh III, 277b se dice que cuando la estirpe babilónica comienza o termina la construcción de la torre de Babel, Samael y Lilit descendieron sobre los ídolos a los que los babilonios tributaban culto y pusieron en el hocico de ellos el nombre oculto de Dios. En consecuencia estos ídolos comenzaron a hablar sobre temas prohibidos para el hombre (Tikune Zohar 99 b). Samael con esto pretendía poner en prueba a los hombres ya que estos podrían conocer aquello que les es negado. Es por este episodio que a Samael se le llama el ángel de las pruebas y de la tentación y se le invoca con la intención de utilizarlo como un guía para practicar la magia Negra.
En otro punto, el rabino Yalkut Shimoni presenta a Samael como el ángel de la guarda de Esaú, quien era el hijo mayor del patriarca Isaac y de Rebeca, su prima, y quién según su historia se encuentra en constante pugna por la primogenitura adquirida por su hermano Jacob. De la misma manera la doctrina judía le asocia como patrono de Roma y la cristiandad al ser una entidad maligna, que cuida a la nación que está en contra de sus creencias y ser la entidad a la que invoca San Pablo para practicar brujería, acusación hecha por el enigmático personaje Alejandro el calderero en 1ª de Timoteo. Finalmente este rabino indica que el Samael fue el ángel que lucho con Jacob en Peniel.
Cambiando de fuente y volviendo a la línea de los libros apócrifos nos encontramos con el Samael del otro lado de la moneda, un ente creador y poderoso que tiene la facultad de disponer de la humanidad de acuerdo a su criterio. Estas características están plasmadas en dos referencias:
Según el libro apócrifo llamado “ El testamento de Moisés” la presencia de Samael adquiere connotaciones abominables en el 7mo Cielo, diciendo:
“Había otro ángel en el séptimo cielo, diferente en apariencia de todos los demás, y de espanto. Su altura era tan grande, que habría tardado quinientos años en cubrir una distancia igual a ella, y desde la coronilla de su cabeza hasta las plantas de sus pies estaba lleno de ojos brillantes. -Este -dijo Metatrón, dirigiéndose a Moisés- es Samael, que quita el alma del hombre.
Por otro lado, en el Apócrifo de Juan , hallado en la biblioteca de Nag Hammadi , Samael es el tercer nombre del demiurgo, cuyos otros nombres son Yaldabaoth y Saklas. Para aclarar, se le llama demiurgo a una entidad que propicia e impulsa la creación del universo.
Apoyando a lo anterior, según algunos gnósticos judíos (Ginzberg, LJ, Y.85) una de las razones de que Samael haya sido expulsado del lado de Dios, es que este ángel se proponía crear otro mundo o realidad; lo que según esta misma corriente lo identifica como un representante de Ofión, la serpiente Cosmocreadora del orfismo, una corriente religiosa relacionada con Orfeo, maestro de los encantamiento. Es así que esta alegoría se cierra con su apariencia, ya que según el gnosticismo Samael también se representa con cuerpo de serpiente y cara de león.
Para los antroposóficos, Samael es conocido como uno de los siete arcángeles regentes del mundo, ya que San Gregorio Magno afirma que los siete arcángeles son Anael, Gabriel , Michael , Oriphiel , Raphael , Samael y Zerachiel. Se dice que todos ellos están creados para tener una asignación especial por periodos definidos de tiempo, alrededor de 360 años, siendo estos espíritus que guían a toda la humanidad durante el lapso que le corresponde. Por ejemplo, para los antroposóficos desde 1879, Michael ha sido el principal espíritu del tiempo.
Finalmente, Samael también aparece en el grimorio “La llave menor de Salomón”, texto que lo describe como un Ángel que posee bajo su comando, muchos Duques y sirvientes. Siendo los 8 duques más importantes: AMENIAL, CHARPON, DAROSIEL, MONASIEL, BRUMIEL, NESTORIEL, CREMAS, y MERESYN. En punto distinto, los demonios sirvientes asociados a él son descritos como monstruos amarillos parecidos a perros y con cabeza de demonio.

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