El origen de la humanidad tal como la conocemos, en los textos bíblicos, está plagado de luces y sombras que proyectan a sus protagonistas frente al telón de lo benigno, como de lo maligno. En este sentido, Azael no se encuentra exento; tanto para la religión católica como para la judaica, su aparición fue símbolo de perversión en el hombre, un ángel rebelado que fue castigado por procrear con humanas y proveer al género humano el conocimiento prohibido; para la iglesia satanista, es el mártir que entrega la luz del conocimiento a los hombres para poder ser liberados del yugo de la ignorancia represora. Estas dos vertientes son las que analizaremos hoy.
1 Azael en el día de la expiación:
El término Azael, ´Asa´el o Azazel o Azzazel como se le llamó posteriormente, aparece en la descripción del día de la expiación en (Levítico. Capítulo 16: versículo del 8 al 10 y 26). Brevemente podremos narrar que en este texto Aarón hecha suerte en dos machos cabríos, uno representando a Jehová el cual si es elegido será sacrificado en pos del perdón de los pecados. El segundo es designado a Azazel, si este sale elegido, se le dejará reposar vivo delante de Jehová, y luego será enviado al desierto en dirección a Azazel como ofrenda de reconciliación. Este rito descrito se celebraba en los templos, todavía en tiempos de Cristo, gracias a que los comentaristas cristianos antiguos casi unánimemente interpretaron la palabra Azazel como «macho cabrío que se lleva el pecado».
En este fragmento de Levítico Azazel puede ser entendido a través de 4 interpretaciones:
N°1 Como la “cabra del emisario”, o “chivo expiatorio” que se origina a través de dos palabras (aze que significa cabra y azal que significa salida”.
N°2 Como infinitivo interpretado a fin de quitar.
N°3 Refiriéndose a una región deshabitada o a la montaña en donde se arrojaban las cabras como sacrificio. Esto a través de las palabras hebreas (Az = áspero y el = poderoso) y por las marcas textuales encontradas en el versículo 22 del mismo capítulo “aquel macho cabrío llevará todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada” o “precipicio”.
N°4. Como el nombre de un demonio que ronda esa región, derivado de (azaz = "ser fuerte" y (el, "Dios". (un dios o dioses fuertes) véase en (Lv. 17:7).
En definitiva, no ha sido posible identificar exactamente a Azazel. Según la etimología del nombre, el significado principal es «quitar», «conducir hacia un lugar desierto» o el mismo sitio desierto.
En otro sentido, algunos Midrashim interpretan que "Azazel" representa a Satán o a Shed. Sin embargo, se entiende con suma claridad que el macho cabrío no es, jas veshalom, un sacrificio que se ofrece a Satán o a los demonios, tales sacrificios están prohibidos en forma explícita por la Torá.
Por último, según la Guemará, (comentario y análisis que junto con el Mishnah como texto base, completa el Talmud) "Azazel" es un compuesto de Aza y Azael. Aza como nephilim hijo de Azael y Naamah y Azael como ángel caído. Es desde acá que el texto apócrifo de Enoch entra al escenario.
2 Azael en el libro apócrifo de Enoch.
Otras de las interpretaciones que Azael posee es “Al que Dios fortalece”, es decir que muchos consideran a este Ángel caído como uno de aquellos más cercanos a Dios. En el libro de Enoch y entre los manuscritos de Qumran, Asael es un ángel atractivo nombrado en el décimo puesto dentro de los líderes de ángeles caídos comandados por Shemihaza.
Enoch, capítulo 6: 6 - 8: “Y eran en total doscientos los que descendieron sobre la cima del monte que llamaron "Hermon" (…). Estos son los nombres de sus jefes: Shemihaza, quien era el principal y en orden con relación a él, Ar'taqof, Rama'el, Kokab'el, 'El, Ra'ma'el, Dani'el, Zeq'el, Baraq'el, 'Asa'el, Harmoni, Matra'el, 'Anan'el, Sato'el, Shamsi'el, Sahari'el, Tumi'el, Turi'el, Yomi'el, y Yehadi'el. Estos son los jefes de decena.
Al leer entonces “decena”, debemos entender que refiere al décimo círculo de ángeles más cercanos a Dios llamados (Grigori = los vigilantes, los que no duermen), estos tenían la misión de controlar a los humanos para que no se rebelaran. Con el transcurso de la comunión entre el décimo y los humanos, los primeros tomaron gran simpatía con los hombres y les enseñaron el arte de las armas, metalurgia y joyería, mientras que a las mujeres el arte de la seducción, la alquimia, el uso de raíces, la brujería y la magia. Lo que según Enoch, provocó el crecimiento de la “impiedad y (por lo que) tomaron los caminos equivocados y llegaron a corromperse en todas las formas.”
También sucedió que los jefes y su séquito se enamoraron de las hijas de Adán, lo que causo el nacimiento de la raza de los Nephilim, gigantes de unos “tres mil codos de altura” que al crecer devoraron el alimento de los hijos de los hombres, sin poder saciarse, por lo que comenzaron a devorarles, como también a las bestias de la creación. Por esta destrucción los ángeles Rafael, Miguel, Sariel y Gabriel hablan con Dios para informar sobre la perversión causada por los Gregori y su descendencia. Con la intención de terminar con la raza hibrida entre ángeles y hombres, Dios manda a anunciar a Noé el comienzo del diluvio.
Tanto Azael, como algunos ángeles y Nephilim (entre ellos su hijo Aza), sobrevivieron al diluvio, a causa de eso Yahvé envía a Rafael diciéndole “(encadenadle) de pies y manos, arrójalo en las tinieblas, abre el desierto que está en Dudael y arrójalo en él; Tira sobre él piedras ásperas y cortantes, cúbrelo de tinieblas, déjalo allí eternamente sin que pueda ver la luz, y en el gran día del Juicio que sea arrojado al fuego.
Otras interpretaciones en textos cabalísticos dicen que Azael y Aza, o en otros textos los Gregori, protestaron por el aprisionamiento de Adán y Eva en cuerpo imperfectos, lo que fue causal de destierro. En otros midrash se aclara que el verdadero crimen de Azael fue instruirles sobre la inmortalidad del alma, recordándoles su origen celestial con el fin de liberarles, siendo que por el castigo celestial se encuentra encadenado en las montañas del desierto, esperando el juicio final o en espera que alguien les libere para salvar a los humanos de la esclavitud. Es por estas razones que Azael recibe el nombre de lucifer (latín, el portador de la luz), nominativo que los cristianos relacionan directamente con Satán.
En otras interpretaciones, al empezar a recibir el nombre de azazel, se le empieza a considerar como jefe de los Seirín, demonios con forma de cabra que habitaban en el desierto a quienes los semitas primitivos daban sacrificios, podían transformarse en cabras o corderos. Supuestamente es por esto que Dios exigía sacrificios de este tipo de animales.
3 Azael otros textos cabalísticos.
En el Talmud de Babilonia, la palabra Azazel se considera como a alguien que obtiene la expiación de Uza y Azel. Estos dos personajes son, según Rashi, dos ángeles demoníacos que descendieron a la tierra antes del diluvio, y codiciaron las hijas de los hombres. Azazel, según Rashi, expía también el pecado de incesto.
Según la leyenda, cuando Azael enseñó a los hijos de Caín los secretos del cielo, su compañera más querida fue la hermosa Noema (o Naamah) hermana de Noé, con la que tuvo un hijo, Aza (el Fuerte), el jefe de los Nefilim. Aza, por su parte, también tuvo sus encontronazos con Yahvé, pues también sobrevivió al Diluvio. Conoció al rey Salomón y le reveló los arcanos celestiales, convirtiéndole en el hombre más sabio de la tierra y ayudándole a levantar su famoso templo con la ayuda de sus demonios... Curiosamente, ciertos textos cabalistas también relacionan a Salomón con Noema y Lilith, a las que habría recibido en su corte disfrazadas de rameras.
Azael fue un ángel que ha adquirido ribetes demoniacos, tales como en el Apocalipsis de Abraham, se describe a Azazel como un demonio terrible con 7 cabezas de serpiente, catorce caras y doce alas. Pero también en otros círculos se le considera el salvador del hombre y el proveedor del conocimiento divino. Es por ello que existe la tan basta contraposición entre la iglesia cristiana y satánica.
1 Azael en el día de la expiación:
El término Azael, ´Asa´el o Azazel o Azzazel como se le llamó posteriormente, aparece en la descripción del día de la expiación en (Levítico. Capítulo 16: versículo del 8 al 10 y 26). Brevemente podremos narrar que en este texto Aarón hecha suerte en dos machos cabríos, uno representando a Jehová el cual si es elegido será sacrificado en pos del perdón de los pecados. El segundo es designado a Azazel, si este sale elegido, se le dejará reposar vivo delante de Jehová, y luego será enviado al desierto en dirección a Azazel como ofrenda de reconciliación. Este rito descrito se celebraba en los templos, todavía en tiempos de Cristo, gracias a que los comentaristas cristianos antiguos casi unánimemente interpretaron la palabra Azazel como «macho cabrío que se lleva el pecado».
En este fragmento de Levítico Azazel puede ser entendido a través de 4 interpretaciones:
N°1 Como la “cabra del emisario”, o “chivo expiatorio” que se origina a través de dos palabras (aze que significa cabra y azal que significa salida”.
N°2 Como infinitivo interpretado a fin de quitar.
N°3 Refiriéndose a una región deshabitada o a la montaña en donde se arrojaban las cabras como sacrificio. Esto a través de las palabras hebreas (Az = áspero y el = poderoso) y por las marcas textuales encontradas en el versículo 22 del mismo capítulo “aquel macho cabrío llevará todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada” o “precipicio”.
N°4. Como el nombre de un demonio que ronda esa región, derivado de (azaz = "ser fuerte" y (el, "Dios". (un dios o dioses fuertes) véase en (Lv. 17:7).
En definitiva, no ha sido posible identificar exactamente a Azazel. Según la etimología del nombre, el significado principal es «quitar», «conducir hacia un lugar desierto» o el mismo sitio desierto.
En otro sentido, algunos Midrashim interpretan que "Azazel" representa a Satán o a Shed. Sin embargo, se entiende con suma claridad que el macho cabrío no es, jas veshalom, un sacrificio que se ofrece a Satán o a los demonios, tales sacrificios están prohibidos en forma explícita por la Torá.
Por último, según la Guemará, (comentario y análisis que junto con el Mishnah como texto base, completa el Talmud) "Azazel" es un compuesto de Aza y Azael. Aza como nephilim hijo de Azael y Naamah y Azael como ángel caído. Es desde acá que el texto apócrifo de Enoch entra al escenario.
2 Azael en el libro apócrifo de Enoch.
Otras de las interpretaciones que Azael posee es “Al que Dios fortalece”, es decir que muchos consideran a este Ángel caído como uno de aquellos más cercanos a Dios. En el libro de Enoch y entre los manuscritos de Qumran, Asael es un ángel atractivo nombrado en el décimo puesto dentro de los líderes de ángeles caídos comandados por Shemihaza.
Enoch, capítulo 6: 6 - 8: “Y eran en total doscientos los que descendieron sobre la cima del monte que llamaron "Hermon" (…). Estos son los nombres de sus jefes: Shemihaza, quien era el principal y en orden con relación a él, Ar'taqof, Rama'el, Kokab'el, 'El, Ra'ma'el, Dani'el, Zeq'el, Baraq'el, 'Asa'el, Harmoni, Matra'el, 'Anan'el, Sato'el, Shamsi'el, Sahari'el, Tumi'el, Turi'el, Yomi'el, y Yehadi'el. Estos son los jefes de decena.
Al leer entonces “decena”, debemos entender que refiere al décimo círculo de ángeles más cercanos a Dios llamados (Grigori = los vigilantes, los que no duermen), estos tenían la misión de controlar a los humanos para que no se rebelaran. Con el transcurso de la comunión entre el décimo y los humanos, los primeros tomaron gran simpatía con los hombres y les enseñaron el arte de las armas, metalurgia y joyería, mientras que a las mujeres el arte de la seducción, la alquimia, el uso de raíces, la brujería y la magia. Lo que según Enoch, provocó el crecimiento de la “impiedad y (por lo que) tomaron los caminos equivocados y llegaron a corromperse en todas las formas.”
También sucedió que los jefes y su séquito se enamoraron de las hijas de Adán, lo que causo el nacimiento de la raza de los Nephilim, gigantes de unos “tres mil codos de altura” que al crecer devoraron el alimento de los hijos de los hombres, sin poder saciarse, por lo que comenzaron a devorarles, como también a las bestias de la creación. Por esta destrucción los ángeles Rafael, Miguel, Sariel y Gabriel hablan con Dios para informar sobre la perversión causada por los Gregori y su descendencia. Con la intención de terminar con la raza hibrida entre ángeles y hombres, Dios manda a anunciar a Noé el comienzo del diluvio.
Tanto Azael, como algunos ángeles y Nephilim (entre ellos su hijo Aza), sobrevivieron al diluvio, a causa de eso Yahvé envía a Rafael diciéndole “(encadenadle) de pies y manos, arrójalo en las tinieblas, abre el desierto que está en Dudael y arrójalo en él; Tira sobre él piedras ásperas y cortantes, cúbrelo de tinieblas, déjalo allí eternamente sin que pueda ver la luz, y en el gran día del Juicio que sea arrojado al fuego.
Otras interpretaciones en textos cabalísticos dicen que Azael y Aza, o en otros textos los Gregori, protestaron por el aprisionamiento de Adán y Eva en cuerpo imperfectos, lo que fue causal de destierro. En otros midrash se aclara que el verdadero crimen de Azael fue instruirles sobre la inmortalidad del alma, recordándoles su origen celestial con el fin de liberarles, siendo que por el castigo celestial se encuentra encadenado en las montañas del desierto, esperando el juicio final o en espera que alguien les libere para salvar a los humanos de la esclavitud. Es por estas razones que Azael recibe el nombre de lucifer (latín, el portador de la luz), nominativo que los cristianos relacionan directamente con Satán.
En otras interpretaciones, al empezar a recibir el nombre de azazel, se le empieza a considerar como jefe de los Seirín, demonios con forma de cabra que habitaban en el desierto a quienes los semitas primitivos daban sacrificios, podían transformarse en cabras o corderos. Supuestamente es por esto que Dios exigía sacrificios de este tipo de animales.
3 Azael otros textos cabalísticos.
En el Talmud de Babilonia, la palabra Azazel se considera como a alguien que obtiene la expiación de Uza y Azel. Estos dos personajes son, según Rashi, dos ángeles demoníacos que descendieron a la tierra antes del diluvio, y codiciaron las hijas de los hombres. Azazel, según Rashi, expía también el pecado de incesto.
Según la leyenda, cuando Azael enseñó a los hijos de Caín los secretos del cielo, su compañera más querida fue la hermosa Noema (o Naamah) hermana de Noé, con la que tuvo un hijo, Aza (el Fuerte), el jefe de los Nefilim. Aza, por su parte, también tuvo sus encontronazos con Yahvé, pues también sobrevivió al Diluvio. Conoció al rey Salomón y le reveló los arcanos celestiales, convirtiéndole en el hombre más sabio de la tierra y ayudándole a levantar su famoso templo con la ayuda de sus demonios... Curiosamente, ciertos textos cabalistas también relacionan a Salomón con Noema y Lilith, a las que habría recibido en su corte disfrazadas de rameras.
Azael fue un ángel que ha adquirido ribetes demoniacos, tales como en el Apocalipsis de Abraham, se describe a Azazel como un demonio terrible con 7 cabezas de serpiente, catorce caras y doce alas. Pero también en otros círculos se le considera el salvador del hombre y el proveedor del conocimiento divino. Es por ello que existe la tan basta contraposición entre la iglesia cristiana y satánica.
Samael es otro ángel que te impactará con su increíble mitología.
Y No creerás la historia del ángel Azrael, el arcángel guía de los espíritus o el arcángel de la justicia divina.






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