viernes, 19 de enero de 2018

El nacimiento de Ganesh y la ira de Shiva

 
 Ganesha, cuya traducción significa el señor de los “Ganas”, siendo que ganas refiere a una tropa de seres semidivinos que forman parte del séquito de Shiva, (Del sanscrito “Gana” = grupo o multitud isha (īśa) = señor o amo, es hijo de la diosa Párvati y el dios Shivá y se le considera el dios de la sabiduría, del comercio, de las letras y la protección del hogar.

Construir un único relato sobre el nacimiento de Ganesha, es un trabajo que no deja de ser difícil, y esto lo digo especialmente porque en las mismas Puranas hindúes no se define en una sola trama; pero convengamos que existe dos sucesos en el que desembocan todas las procedencias del dios Ganesh: Shiva comúnmente se alejaba del hogar por viajes de iluminación y que este no sabía que tenía un hijo, una muy mala combinación. Ya sea que su esposa Párvati lo haya engañado con un elefante Sí, escucharon bien, con un elefante; o que Shiva nunca supo que su esposa estaba embarazada. Aunque yo me quedaré con una sola versión ya que es la que más se extiende en la literatura. 



En una de las celebraciones que Párvati realizaba con Shiva, Párvati se ensució, supongo que estamos claro a que se refiere con “celebración” y “ensuciarse”. Cuando ella se dio cuenta de esto, quitó la suciedad de su cuerpo y con ella creó a un muchacho con sus propias manos, es decir a Ganesh y nunca fue presentado a Shiva.

El hijo de Parvati demostraba un gran amor filial y una absoluta sumisión a las órdenes de sus superiores. Ocurría entonces, que a veces la diosa deseaba quedarse sola en su palacio, especialmente cuando esta deseaba tomar un baño. Entonces como su esposo no se encontraba en esos tiempos en el hogar, colocaba al buen Ganesha al lado de la puerta, diciéndole que no dejara pasar a nadie sin su autorización. Así tenía por seguro que nadie la molestaría sin su consentimiento.

Cuando el fiero dios Shiva, volvió de uno de sus retiros de meditación, deseaba febrilmente ver sin tardar a su esposa. En cambio a sus deseos, encontró a un desconocido niño impidiéndole entrar en el palacio de su diosa. Ganesha sin saber que Shiva era su padre y como siempre respetaba la consigna, preguntó por la autorización que debía tener de su madre; y al ver que Shiva no la tenía, le negó la entrada. Furioso, Shiva sacó su espada y con un solo golpe hizo saltar la cabeza de su hijo sin saber que este lo era. La cabeza rodó por una pendiente, desapareció y sólo quedó delante del palacio el cadáver decapitado.



Cuando Parvati se enteró, quedó sumamente afligida y asolada y en un arrebato amenazó a su esposo con una separación con consecuencias cósmicas si no volvía a la vida a Ganesha. . Entonces Shivá, no pudiendo soportar la tristeza de su esposa, prometió sustituir la cabeza del recién nacido por la del primer ser vivo que oportunamente pasara por delante en su amplia selva. Y pasó un elefante... el único ser vivo recién nacido, que no estaba en el regazo de su madre, ¿qué pena no? Y cumpliendo lo prometido, revive a su hijo, o hijastro según sea el caso, Ganesh.

En otras versiones, que se alejan del mito regular, Ganesh nació de una diosa de cabeza de elefante llamada Malini después de que se bebiera el agua del baño de Parvati, que había sido arrojada al río. Se dice que el hijo de esta elefanta fue descubierto por Shiva y Parvati, y desde acá, continúa la misma historia. Por último, una historia mucho menos difundida que las anteriores, dice que Ganesha fue creado directamente de la risa de Shiva. Como Shiva consideraba a Ganesha demasiado atrayente, le dio la cabeza de un elefante y una barriga voluminosa.



Si quieres ver el vídeo donde es mejor explicada la información, te dejo el link. 




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